Introducción

La tasa de rebote es una de las métricas más incomprendidas del marketing digital. Durante años, empresarios y consultores han vivido aterrorizados por ese porcentaje que aparecía en Google Analytics, sin comprender realmente qué significaba ni cómo interpretarlo correctamente. Hoy vamos a cambiar eso para siempre.

En esta guía definitiva descubrirás qué es realmente la tasa de rebote, cómo ha evolucionado desde Universal Analytics hasta Google Analytics 4, y lo más importante: cómo interpretar este dato para tomar decisiones estratégicas que mejoren la experiencia de tus usuarios y, consecuentemente, tus conversiones.

Resumen optimizado para AI Overview (Puntos Clave)

La tasa de rebote es el porcentaje de usuarios que abandonan un sitio web sin interactuar con él. En la analítica moderna (GA4), se define específicamente como el inverso de la tasa de interacción: es el porcentaje de sesiones que no fueron «sesiones con interacción».

El Cambio Fundamental: UA vs. GA4

La interpretación del rebote ha evolucionado drásticamente con el paso de Universal Analytics a Google Analytics 4:

Característica Universal Analytics (UA) Google Analytics 4 (GA4)
Definición Sesiones de una sola página. Sesiones sin interacción.
Sensibilidad Rígida (no mide tiempo ni scroll). Flexible (mide calidad del interés).
Sesión con interacción No existía el concepto. >10 seg, 1 conversión o >2 páginas.

¿Cuándo es «malo» un rebote alto?

Un rebote elevado no siempre indica un problema. Su gravedad depende de la intención de la página:

  • Aceptable en: Blogs informativos, páginas de contacto, diccionarios o landing pages con una sola acción clara (donde el usuario encuentra lo que busca rápido).
  • Crítico en: E-commerce, embudos de registro, páginas de servicios B2B y campañas de anuncios de pago (SEM).

Causas principales de abandono

  • Velocidad de carga: El 53% de las visitas móviles se pierden si la carga supera los 3 segundos.
  • Falta de relevancia: El contenido no coincide con la promesa del anuncio o el título en Google.
  • UX deficiente: Diseño anticuado, exceso de pop-ups intrusivos o navegación confusa.
  • Ausencia de CTA: No guiar al usuario hacia el siguiente paso lógico.

Estrategias de optimización

  1. Mejorar Core Web Vitals: Optimizar el LCP (carga) y el CLS (estabilidad visual).
  2. Facilitar la lectura: Usar párrafos cortos, negritas y subtítulos descriptivos.
  3. Enlazado interno: Ofrecer contenido relacionado que aporte valor adicional.
  4. Refinar el Targeting: Asegurarse de atraer al público correcto mediante palabras clave con la intención de búsqueda adecuada.

Conclusión clave: No persigas un número bajo de forma obsesiva. El objetivo real es alinear la experiencia del usuario con tus objetivos de negocio mediante un engagement de calidad.

El mito del rebote: ¿qué es realmente?

Definición conceptual: el usuario que llega y se va sin interactuar

La tasa de rebote (Bounce Rate en inglés) representa el porcentaje de sesiones en las que un usuario accede a una página de tu sitio web y la abandona sin realizar ninguna interacción adicional. Imagina que alguien entra por la puerta principal de tu tienda física, echa un vistazo rápido y sale inmediatamente sin tocar nada, sin hablar con nadie y sin comprar. Eso es, esencialmente, un rebote.

Sin embargo, esta definición aparentemente sencilla esconde matices cruciales que determinan si debes preocuparte o no por esta métrica. No todos los rebotes son iguales, y no todas las páginas deberían evaluarse con los mismos criterios.

Durante años, el marketing digital ha perpetuado el mito de que una tasa de rebote alta es siempre negativa. Esta simplificación ha llevado a innumerables empresas a obsesionarse con reducir este porcentaje sin comprender primero qué estaba causando los rebotes ni si realmente representaban un problema para sus objetivos de negocio.

La gran evolución: diferencia crítica entre Universal Analytics (UA) y Google Analytics 4 (GA4)

Aquí es donde la historia se pone interesante. La forma en que Google mide el rebote ha cambiado radicalmente entre Universal Analytics (la versión clásica que dejó de recopilar datos el 1 de julio de 2023) y Google Analytics 4 (la plataforma actual).

En Universal Analytics, un rebote se registraba cuando un usuario visitaba una única página y no generaba ninguna solicitud adicional al servidor durante esa sesión. Esto significaba que incluso si alguien leía detenidamente un artículo de tu blog durante 10 minutos, si no hacía clic en ningún enlace ni navegaba a otra página, se contabilizaba como rebote. Esta metodología tenía un fallo evidente: no diferenciaba entre un usuario genuinamente interesado que encontró exactamente lo que buscaba y un usuario decepcionado que abandonó inmediatamente.

Google Analytics 4 introdujo un cambio filosófico fundamental al adoptar el concepto de «sesión con interacción» (engaged session). Ahora, en lugar de obsesionarse con si el usuario visitó una o varias páginas, GA4 evalúa si el usuario mostró un interés genuino durante su visita.

Este cambio representa una evolución hacia métricas más centradas en el comportamiento real del usuario en lugar de acciones técnicas arbitrarias. Es un reconocimiento de que el engagement no se mide simplemente por los clics, sino por el tiempo, la profundidad y la calidad de la interacción.

El concepto de «sesión con interacción»: el nuevo estándar de la industria

En GA4, una sesión con interacción (engaged session) se define cuando se cumple al menos una de estas tres condiciones:

  1. El usuario permanece en tu sitio web durante más de 10 segundos
  2. Se registra al menos un evento de conversión (una compra, un registro, una descarga, etc.)
  3. El usuario visualiza 2 o más páginas o pantallas

Cualquier sesión que cumpla al menos uno de estos criterios se considera «con interacción». La tasa de rebote en GA4 se calcula entonces como el inverso de la tasa de interacción: es el porcentaje de sesiones que NO cumplieron ninguno de estos criterios.

Este enfoque es infinitamente más sensato porque reconoce que alguien que pasa 3 minutos leyendo tu contenido, aunque no haga clic en nada, está claramente más comprometido que alguien que abandona en 2 segundos. Universal Analytics contabilizaba ambos casos como rebotes idénticos.

La industria del marketing digital ha tardado en adaptarse a este cambio conceptual. Muchos profesionales siguen aplicando interpretaciones obsoletas de UA a los datos de GA4, lo que genera confusión y decisiones estratégicas equivocadas. Comprender esta diferencia fundamental es el primer paso para utilizar la tasa de rebote como una herramienta de análisis genuinamente útil.

Cómo se calcula: la matemática detrás

Fórmula en Universal Analytics

En Universal Analytics, el cálculo era directo y despiadado:

Tasa de Rebote = (Sesiones de una sola página / Sesiones totales) × 100

Por ejemplo, si tu sitio recibió 1.000 visitas en un mes y 600 de ellas fueron sesiones donde el usuario solo vio una página, tu tasa de rebote era del 60%. Simple, aparentemente objetivo, pero como ya hemos visto, profundamente limitado en su capacidad para medir el verdadero engagement.

Esta fórmula no consideraba:

  • El tiempo de permanencia en la página
  • Las interacciones dentro de la misma página (reproducir un vídeo, completar un formulario)
  • El scroll o desplazamiento del usuario
  • Si el usuario encontró lo que buscaba y simplemente no necesitaba más páginas

Imagina un blog de recetas. Un usuario busca «cómo hacer tortilla de patatas», encuentra tu receta perfectamente explicada, la lee durante 5 minutos, guarda la página en favoritos y se va satisfecho a cocinar. Universal Analytics lo registraba como un rebote, sugiriendo erróneamente que algo había fallado.

La lógica inversa en GA4

Google Analytics 4 invierte completamente esta lógica. En lugar de contar lo negativo (rebotes), GA4 cuenta lo positivo (interacciones) y deriva el rebote como:

Tasa de Rebote = 100% – Tasa de Interacción (Engagement Rate)

Si tu tasa de interacción es del 65%, significa que el 65% de las sesiones cumplieron al menos uno de los criterios de engagement. Por tanto, tu tasa de rebote es del 35%: ese porcentaje de sesiones que no alcanzaron ningún umbral de interacción.

Esta inversión no es meramente semántica. Representa un cambio filosófico hacia métricas positivas que reflejan mejor el comportamiento del usuario moderno. En un mundo donde el contenido se consume en múltiples formatos (vídeo, audio, lectura profunda de artículos largos), medir solo los clics es insuficiente.

¿Qué cuenta como interacción?

Profundicemos en los tres criterios que GA4 utiliza para definir una sesión con interacción:

  1. Más de 10 segundos de permanencia

Este umbral reconoce que un usuario genuinamente interesado dedica al menos unos segundos mínimos a evaluar tu contenido. Diez segundos es suficiente para leer un párrafo introductorio, ver una imagen o decidir si el contenido merece atención adicional.

Sin embargo, este criterio tiene matices. En páginas con contenido muy visual o vídeos, el usuario podría estar altamente comprometido sin generar eventos adicionales. Por eso los 10 segundos son un mínimo razonable, no una medida perfecta.

  1. Al menos un evento de conversión

Los eventos de conversión son acciones que has definido como valiosas para tu negocio: completar una compra, suscribirse a tu newsletter, descargar un recurso, reproducir un vídeo, hacer clic en un botón de contacto, etc.

Si un usuario realiza cualquiera de estas acciones, inmediatamente se considera una sesión con interacción, independientemente del tiempo que haya pasado en el sitio. Esto es lógico: si alguien entra y directamente compra tu producto en 8 segundos (quizá ya conocía exactamente qué quería), eso es claramente una sesión exitosa.

  1. Dos o más visualizaciones de página o pantalla

Este criterio mantiene parte de la lógica de Universal Analytics pero la combina con los otros dos. Si alguien navega a una segunda página, demuestra suficiente interés como para explorar más contenido.

La belleza del sistema de GA4 es que estos tres criterios no son excluyentes sino complementarios. Una sesión solo necesita cumplir UNO de ellos para considerarse con interacción, lo que captura una gama mucho más amplia de comportamientos positivos que el antiguo modelo de UA.

El diagnóstico: ¿es siempre malo un rebote alto?

Esta es la pregunta del millón de euros que separa a los analistas principiantes de los profesionales experimentados. La respuesta corta: no, rotundamente no. La respuesta larga requiere contexto, matices y comprensión de tus objetivos específicos.

Casos donde el rebote alto es «bueno»

Existen escenarios completamente legítimos donde una tasa de rebote elevada no solo es normal, sino que puede indicar que tu sitio está cumpliendo perfectamente su función:

Blogs informativos y contenido educativo

Si escribes artículos completos y profundos (como este que estás leyendo), es natural que muchos usuarios encuentren toda la información que necesitan en una sola página. Un artículo titulado «Cómo cambiar una rueda de coche paso a paso» debería responder completamente la pregunta del usuario. Si lo hace bien, el usuario puede marcharse satisfecho sin necesitar más páginas.

En estos casos, una tasa de rebote del 60-80% puede ser perfectamente saludable, especialmente si tu tiempo promedio en página es alto (3-5 minutos o más). Lo que realmente importa es la calidad del engagement, no la cantidad de clics.

Páginas de contacto y ubicación

Un usuario que busca tu número de teléfono o dirección probablemente llegará a tu página de contacto, encontrará la información en segundos y se irá. Misión cumplida. Una tasa de rebote del 85-95% aquí no es un problema; es el resultado natural de una página que hace exactamente lo que debe hacer.

Diccionarios, glosarios y recursos de referencia rápida

Si tienes una página que define un término específico (como «¿Qué es el CTR?»), el usuario llegará, leerá la definición y se marchará. De nuevo, completamente normal y deseable. Estas páginas son herramientas de consulta rápida, no puntos de entrada para navegación profunda.

Landing pages con llamadas a la acción externas

Algunas landing pages están diseñadas específicamente para dirigir usuarios hacia acciones que ocurren fuera de tu sitio web: llamar por teléfono, visitar tu tienda física, descargar una app desde la App Store o Google Play. En estos casos, un rebote puede significar una conversión exitosa que simplemente no se registró como interacción en GA4.

Casos donde el rebote alto es «crítico»

Por el contrario, existen situaciones donde una tasa de rebote elevada es una señal de alarma roja que exige acción inmediata:

E-commerce y tiendas online

En comercio electrónico, tu objetivo es que los usuarios naveguen por categorías, vean productos relacionados, añadan artículos al carrito y completen compras. Una tasa de rebote superior al 50% en páginas de producto o categorías sugiere que algo está fallando gravemente.

Posibles problemas: precios no competitivos, imágenes de baja calidad, descripciones insuficientes, proceso de checkout complicado, falta de confianza (ausencia de reseñas, políticas de devolución poco claras), o simplemente tráfico de mala calidad (usuarios que llegan buscando algo que no ofreces).

Landing pages de pago (Google Ads, Facebook Ads)

Si estás pagando por cada clic, cada rebote representa dinero tirado a la basura. Una landing page de SEM con tasa de rebote superior al 70% es financieramente insostenible.

El problema suele estar en la discordancia entre la promesa del anuncio y la realidad de la página. Si tu anuncio promete «50% de descuento en zapatillas Nike» pero la landing page muestra un catálogo general sin el descuento visible, el usuario se sentirá engañado y rebotará inmediatamente.

Embudos de registro y formularios multi-paso

En procesos de registro (cuentas de usuario, solicitudes de presupuesto, inscripciones a eventos), cada paso cuenta. Una tasa de rebote alta en la primera página del embudo significa que la mayoría de usuarios ni siquiera intentan completar el proceso.

Causas comunes: formulario demasiado largo que solicita información innecesaria en la primera etapa, falta de indicadores de progreso («Paso 1 de 3»), ausencia de beneficios claros, o diseño intimidante que no inspira confianza.

Páginas de servicios profesionales (B2B)

Si ofreces consultoría, desarrollo de software, servicios legales o cualquier servicio B2B, tu sitio web debería invitar a la exploración. Los clientes potenciales necesitan comprender tu propuesta de valor, ver casos de éxito, conocer a tu equipo y finalmente contactarte.

Una tasa de rebote superior al 55% sugiere que no estás comunicando efectivamente tu valor o que estás atrayendo tráfico irrelevante (quizá posicionado para búsquedas informativas cuando ofreces servicios comerciales).

Benchmarks por tipo de web

Para ayudarte a contextualizar tus propios datos, aquí están los rangos de referencia por tipo de sitio web basados en estudios de la industria y datos agregados de miles de sitios:

Landing pages: 70% – 90%

Las landing pages diseñadas para una única acción específica (descargar un ebook, registrarse en un webinar, solicitar una demo) naturalmente tienen rebotes altos porque no están diseñadas para navegación. Lo importante es que el porcentaje de usuarios que NO rebotan (10-30%) complete la acción deseada con alta tasa de conversión.

Contenido y blogs: 40% – 60%

Los sitios de contenido educativo, blogs y medios digitales suelen tener tasas de rebote en este rango. Un 40% es excelente e indica que tu contenido relacionado y enlaces internos funcionan bien. Un 60% sigue siendo aceptable si tu tiempo en página es alto y tu contenido responde completamente las consultas de búsqueda.

Sitios de servicio (B2B): 30% – 50%

Los sitios web de servicios profesionales, agencias y consultorías B2B deberían mantener rebotes más bajos porque su contenido típicamente requiere múltiples puntos de contacto. Un usuario investigando servicios de consultoría probablemente explorará la página de servicios, casos de estudio, el equipo y finalmente la página de contacto.

Portales y directorios: 25% – 40%

Sitios que funcionan como centros de navegación (portales de noticias, marketplaces, directorios profesionales) naturalmente mantienen rebotes bajos porque están diseñados explícitamente para distribuir usuarios hacia múltiples destinos.

Nota importante: Estos benchmarks son orientativos, no prescriptivos. Un blog altamente especializado con artículos exhaustivos de 8.000 palabras puede tener perfectamente un 70% de rebote y ser extremadamente exitoso. Lo crucial es interpretar el rebote en el contexto de tus objetivos específicos y otras métricas complementarias.

Causas comunes de una tasa de rebote elevada

Cuando diagnosticamos un problema genuino de rebote alto (habiendo descartado los casos donde es normal), generalmente encontramos una o varias de estas causas raíz:

Velocidad de carga: el usuario no espera más de 3 segundos

La velocidad de carga es, sin exageración, el factor más crítico que determina si un usuario se queda o se va. Los datos son contundentes: cada segundo adicional de tiempo de carga aumenta la tasa de rebote aproximadamente un 32%.

Google ha sido absolutamente claro en sus comunicaciones: la experiencia de usuario comienza con la velocidad. Si tu página tarda más de 3 segundos en volverse interactiva, la mayoría de usuarios simplemente pulsará el botón de retroceso y probará el siguiente resultado de búsqueda.

En dispositivos móviles, donde las conexiones pueden ser menos estables, esto es aún más crítico. Un estudio de Google descubrió que el 53% de las visitas móviles se abandonan si una página tarda más de 3 segundos en cargar.

Los culpables más comunes de páginas lentas:

  • Imágenes sin optimizar: Fotografías de 3-5 MB que deberían pesar 100-200 KB
  • JavaScript excesivo: Librerías innecesarias, scripts de terceros bloqueantes
  • Ausencia de caché: Obligar al navegador a descargar los mismos recursos en cada visita
  • Servidor lento o inadecuado: Hosting compartido económico que se satura fácilmente
  • Falta de CDN: Servir contenido desde un único servidor geográfico en lugar de distribuirlo globalmente

La buena noticia: optimizar la velocidad tiene un ROI inmediato y medible. Empresas como Pinterest redujeron su tiempo de carga en un 40% y vieron un aumento del 15% en registros. Mobify incrementó sus conversiones en un 1,11% por cada reducción de 100 ms en tiempo de carga.

Contenido irrelevante: la promesa del anuncio o meta-título no coincide con la página

Este problema es especialmente agudo en campañas de publicidad de pago pero también afecta al tráfico orgánico cuando los meta-títulos son engañosos o clickbait.

El escenario típico: Un usuario busca «presupuesto reforma integral piso Madrid», ve tu anuncio que promete «Presupuesto gratis en 24h – Reformas integrales Madrid», hace clic… y aterriza en una página genérica sobre reformas que no menciona presupuestos gratuitos ni tiene un formulario visible. Rebote instantáneo.

Esta discordancia entre expectativa y realidad es una de las formas más rápidas de quemar presupuesto publicitario y dañar tu reputación. El usuario se siente engañado, y Google penaliza esta práctica reduciendo tu Quality Score (en Google Ads) y potencialmente tu posicionamiento orgánico.

Variaciones del mismo problema:

  • Títulos sensacionalistas que prometen información que el contenido no entrega
  • Palabras clave irrelevantes en tu estrategia SEO que atraen tráfico que no busca lo que ofreces
  • Anuncios demasiado amplios sin segmentación adecuada
  • Landing pages genéricas en lugar de específicas para cada campaña o intención de búsqueda

La solución es alineación perfecta: si tu anuncio promete zapatillas de running Nike con 30% descuento, la landing page debe mostrar exactamente eso, preferiblemente con el descuento destacado en los primeros elementos visibles.

Experiencia de usuario (UX) deficiente: diseño antiguo, excesiva publicidad o pop-ups intrusivos

La primera impresión lo es todo en Internet. Los usuarios forman una opinión sobre la credibilidad de tu sitio en aproximadamente 50 milisegundos. Si tu diseño parece sacado de 2005, la mayoría asumirá que tu información también está desactualizada.

Elementos específicos que causan rebotes inmediatos:

Diseño visualmente anticuado

Fondos con texturas, gradientes exagerados, fuentes Comic Sans o Papyrus, colores chillones, layouts rígidos sin responsive design. La estética importa porque comunica profesionalidad y confianza. Un diseño moderno, limpio y minimalista transmite que tu negocio está actualizado y es digno de confianza.

Exceso de publicidad

Banners que ocupan el 40% de la pantalla, anuncios intersticiales que aparecen cada 30 segundos, vídeos con autoplay, publicidad que empuja el contenido hacia abajo mientras el usuario está leyendo… Google penaliza explícitamente estos patrones con su actualización de Page Experience.

La publicidad es legítima y necesaria para muchos modelos de negocio, pero debe ser equilibrada y no intrusiva. El contenido debe ser el protagonista, la publicidad un complemento discreto.

Pop-ups agresivos

Especialmente criminales son los pop-ups que aparecen antes de que el usuario haya podido ver siquiera el contenido. «¡Suscríbete a nuestra newsletter!» apareciendo 2 segundos después de cargar la página es la forma más rápida de generar frustración.

Los pop-ups pueden funcionar (de hecho, pueden tener tasas de conversión del 2-4% cuando se hacen bien), pero deben ser:

  • Temporizados adecuadamente (mínimo 15-30 segundos de navegación)
  • Fáciles de cerrar (botón X grande y visible)
  • Relevantes al contexto (ofrecer descuento en un producto que el usuario está mirando)
  • No repetitivos (si el usuario los cerró, respetar esa decisión)

Navegación confusa

Menús desorganizados con demasiadas opciones, ausencia de breadcrumbs (migas de pan) para indicar dónde está el usuario, falta de búsqueda interna, arquitectura de información ilógica. Si un usuario no puede encontrar lo que busca en 2-3 clics, probablemente abandone.

Falta de Call to Action (CTA): el usuario no sabe qué hacer a continuación

Este problema es particularmente común en sitios corporativos tradicionales que publican contenido pero no guían al usuario hacia el siguiente paso lógico.

Imagina leer un excelente artículo sobre ciberseguridad para empresas, llegar al final y… nada. Sin oferta de descarga de un whitepaper relacionado, sin invitación a una consulta gratuita, sin botón para contactar, sin contenido relacionado visible. El usuario se queda en un callejón sin salida y naturalmente cierra la pestaña.

Los CTAs efectivos deben ser:

Visibles y destacados

No escondidos al final de un sidebar o en un color que se mimetiza con el fondo. Usa colores contrastantes, tamaño generoso (mínimo 44×44 píxeles para móviles) y ubicación estratégica.

Accionables y específicos

«Más información» es débil y vago. «Descarga la guía completa gratuita», «Solicita tu auditoría sin compromiso» o «Ver precios y planes» son mucho más efectivos porque comunican exactamente qué obtendrá el usuario.

Contextuales y relevantes

El CTA debe ser lógicamente consecuente con el contenido. Si el artículo habla de estrategias de email marketing, un CTA ofreciendo una plantilla de emails de bienvenida tiene sentido. Uno ofreciendo servicios de diseño gráfico, no tanto.

Múltiples pero coherentes

No limites tu CTA a un único botón al final. Incluye opciones de conversión en varios puntos: un banner de conversión en la mitad del artículo, un CTA al final, una barra flotante con la oferta. Pero asegúrate de que todos apunten hacia objetivos coherentes, no confundas al usuario con 5 CTAs diferentes compitiendo por atención.

Estrategias profesionales para reducir el rebote

Ahora que comprendemos las causas, pasemos a soluciones accionables y probadas que han demostrado reducir las tasas de rebote en cientos de proyectos reales:

Optimización de Core Web Vitals: mejorando el LCP y CLS

Los Core Web Vitals son las métricas de rendimiento que Google utiliza oficialmente como factor de posicionamiento desde 2021. Las tres métricas principales son:

LCP (Largest Contentful Paint) – Métrica de carga

Mide cuánto tarda en renderizarse el elemento de contenido más grande visible en el viewport inicial. Google considera bueno un LCP inferior a 2,5 segundos.

Estrategias para mejorar el LCP:

  • Optimización de imágenes hero: Comprimir y servir en formatos modernos (WebP, AVIF)
  • Preload de recursos críticos: Utilizar <link rel=»preload»> para fuentes e imágenes principales
  • Lazy loading estratégico: Cargar contenido fuera del viewport inicial solo cuando se necesita
  • Minimización de JavaScript bloqueante: Diferir scripts no críticos con defer o async
  • CDN de calidad: Servir recursos desde ubicaciones geográficas cercanas al usuario

CLS (Cumulative Layout Shift) – Métrica de estabilidad visual

Mide la estabilidad visual de tu página durante la carga. Nada frustra más a un usuario que intentar hacer clic en un botón y que este se desplace repentinamente porque una imagen superior terminó de cargar. Google considera bueno un CLS inferior a 0,1.

Estrategias para mejorar el CLS:

  • Reservar espacio para todos los elementos: Especificar width y height en imágenes y vídeos
  • Evitar insertar contenido dinámico encima del contenido existente sin interacción del usuario
  • Fuentes web optimizadas: Usar font-display: swap y reservar espacio para el texto
  • Dimensionar correctamente los anuncios: Reservar el espacio exacto que ocuparán los slots publicitarios

FID/INP (First Input Delay / Interaction to Next Paint) – Métrica de interactividad

Mide cuánto tarda la página en responder a la primera interacción del usuario (FID) o el tiempo de respuesta a interacciones en general (INP, que reemplazará a FID). Google considera bueno un INP inferior a 200 milisegundos.

Estrategias para mejorar FID/INP:

  • Code splitting: Dividir JavaScript en chunks más pequeños cargados bajo demanda
  • Web Workers: Ejecutar procesos pesados en hilos separados
  • Reducir la ejecución de JavaScript: Eliminar librerías innecesarias, minimizar y comprimir el código restante

La implementación de estas mejoras puede parecer técnica, pero el impacto es dramático. Un caso de estudio de Vodafone mostró que mejorar sus Core Web Vitals resultó en un 8% de aumento en ventas, 15% más páginas vistas y 11% mejor tasa de conversión.

Mejora de la legibilidad: uso de subtítulos, listas y párrafos cortos

La legibilidad no es solo estética; es funcionalidad. Los usuarios no leen en Internet de la misma forma que leen libros impresos. Realizan escaneo visual rápido buscando la información relevante.

Principios de legibilidad web comprobados:

Párrafos cortos (2-4 líneas máximo)

Los bloques de texto densos son intimidantes y difíciles de procesar visualmente. Divide tus ideas en unidades pequeñas que puedan consumirse fácilmente. Este artículo que estás leyendo aplica precisamente este principio.

Subtítulos descriptivos cada 300-400 palabras

Los subtítulos funcionan como señales de navegación que permiten al usuario encontrar rápidamente la sección que le interesa. Deben ser descriptivos, no crípticos: «Optimización de velocidad de carga» es mejor que simplemente «Velocidad».

Listas con viñetas y numeradas

Las listas facilitan la comprensión y memorización de información. Son perfectas para enumerar características, pasos de un proceso, beneficios, requisitos, etc. El ojo humano las procesa más rápidamente que párrafos descriptivos.

Negritas estratégicas en conceptos clave

Usar negritas en las 3-5 palabras más importantes de cada párrafo permite al usuario captar la idea principal incluso si solo está escaneando. No abuses; demasiado énfasis equivale a ningún énfasis.

Espacio en blanco generoso

El espacio negativo alrededor del texto no es espacio desperdiciado; es espacio que facilita la lectura. Márgenes amplios, espaciado entre líneas de al menos 1,5 y separación clara entre secciones reducen la fatiga visual.

Tipografía apropiada

Usa fuentes sans-serif para web (Arial, Helvetica, Roboto, Open Sans) que son más legibles en pantalla. Tamaño mínimo de 16px para texto principal (18-20px es aún mejor). Alto contraste entre texto y fondo (negro sobre blanco o viceversa; evita grises claros sobre blancos).

Contenido visual complementario

Imágenes relevantes, infografías, gráficos, capturas de pantalla, diagramas… el contenido visual rompe la monotonía del texto y facilita la comprensión de conceptos complejos. Cada 250-300 palabras de texto, considera incluir un elemento visual.

Enlazado interno estratégico: ofrecer «contenido relacionado» que aporte valor real

El enlazado interno es simultáneamente una de las estrategias más poderosas y más mal ejecutadas en la mayoría de sitios web. Hecho correctamente, reduce el rebote, aumenta las páginas vistas por sesión, mejora el SEO y guía al usuario a través de tu embudo de conversión.

Principios del enlazado interno efectivo:

Relevancia contextual absoluta

Cada enlace interno debe llevar a contenido que genuinamente complementa y amplía la información de la página actual. Si estás leyendo sobre tasa de rebote y encuentras un enlace a «Guía completa de Google Analytics 4», tiene sentido. Un enlace a «Servicios de diseño web» sería forzado y molesto.

Anchor text descriptivo

Evita «haz clic aquí» o «más información». Usa descripciones específicas: «aprende cómo configurar eventos personalizados en GA4» o «descubre las mejores prácticas de UX para e-commerce». El usuario debe saber exactamente qué encontrará al hacer clic.

Ubicación estratégica

Los enlaces más efectivos están integrados naturalmente en el flujo del contenido, no relegados a un sidebar o al final de la página. Cuando mencionas un concepto que has explicado en otro artículo, ese es el momento perfecto para un enlace contextual.

Bloques de contenido relacionado

Al final de cada artículo, incluye un módulo dedicado con 3-5 artículos relacionados. No uses simplemente «artículos recientes» sino selección editorial genuina: artículos que un lector interesado en este tema probablemente querría explorar a continuación.

Profundidad y amplitud balanceadas

Crea enlaces que inviten tanto a profundizar en subtemas (de un artículo general sobre SEO a uno específico sobre link building) como a explorar lateralmente temas relacionados (de SEO a SEM, de analítica web a CRO).

No exageres

Tampoco conviertas tu contenido en un campo minado de enlaces. 3-5 enlaces contextuales por cada 1000 palabras es un buen equilibrio. Demasiados enlaces distraen y diluyen el valor de cada uno.

Un estudio de caso de Backlinko incrementó el tiempo en página en un 56% simplemente mejorando su estrategia de enlazado interno, guiando a los usuarios hacia contenido cada vez más profundo sobre temas de su interés.

Ajuste del target: ¿estás atrayendo al público correcto con tus palabras clave?

A veces, una tasa de rebote alta no es un problema técnico o de UX, sino un problema fundamental de targeting: estás atrayendo usuarios que simplemente no son tu audiencia objetivo.

Diagnóstico del problema de targeting:

Revisa tus palabras clave de mayor tráfico

Entra en Google Search Console o tu herramienta de SEO preferida y analiza las queries que más tráfico generan. ¿Son realmente búsquedas que realiza tu cliente ideal? ¿O estás posicionado para términos informativos genéricos cuando vendes servicios específicos?

Ejemplo: Una agencia de desarrollo web puede estar posicionada para «qué es HTML» (búsqueda informativa, estudiantes) cuando debería enfocarse en «desarrollo aplicaciones web empresariales» (búsqueda comercial, tomadores de decisión).

Analiza el comportamiento por fuente de tráfico

En GA4, segmenta tu análisis por fuente/medio. ¿El tráfico orgánico tiene comportamiento muy diferente al de pago? ¿Las redes sociales generan rebotes masivos mientras el email marketing no?

Frecuentemente descubrirás que ciertas fuentes atraen tráfico de baja calidad (quizá Pinterest genera muchas visitas pero con rebote del 90% porque los usuarios buscan inspiración visual, no tus servicios). Esto te permite redistribuir esfuerzos.

Examina la intención de búsqueda

Google distingue entre cuatro tipos de intención:

  • Navegacional (buscar un sitio específico: «Facebook login»)
  • Informacional (aprender algo: «cómo hacer tortilla»)
  • Comercial (investigar antes de comprar: «mejores portátiles 2024»)
  • Transaccional (comprar ya: «comprar iPhone 15 Pro»)

Si vendes productos pero estás posicionado para keywords informacionales, atraerás tráfico que no está listo para comprar. No es que tu sitio sea malo; simplemente estás respondiendo a una pregunta diferente de la que tus visitantes están haciendo.

Soluciones para mejorar el targeting:

Refina tu estrategia de palabras clave

Enfócate en long-tail keywords más específicas que atraigan usuarios con mayor intención comercial. «Consultoría SEO empresas tecnología Barcelona» tiene menos volumen de búsqueda que «SEO» pero atraerá clientes mucho más cualificados.

Segmenta tu contenido

Crea diferentes tipos de contenido para diferentes estadios del buyer’s journey. Artículos informativos para fase de awareness (que naturalmente tendrán más rebote), contenido comparativo para fase de consideración, y páginas de servicio/producto para fase de decisión (donde el rebote debe ser mínimo).

Ajusta tus campañas de pago

En Google Ads, utiliza concordancia de frase o exacta en lugar de amplia para evitar aparecer en búsquedas irrelevantes. Implementa palabras clave negativas agresivamente: si vendes servicios B2B, añade términos como «gratis», «tutorial», «cómo hacer» como negativas.

Optimiza tus meta-descripciones

Asegúrate de que tus meta-descripciones comunican claramente qué tipo de contenido encontrará el usuario. Si es un artículo informativo, dilo. Si es una página comercial, también. La honestidad reduce el rebote de usuarios equivocados.

Cómo medirlo y reportarlo profesionalmente

Comprender la teoría es valioso; saber ejecutar la medición y análisis es lo que diferencia a los profesionales. Aquí tienes la guía práctica para trabajar con tasa de rebote en Google Analytics 4:

Configuración en GA4: cómo añadir la métrica de rebote a tus informes personalizados

Una de las frustraciones más comunes al migrar de Universal Analytics a GA4 es descubrir que la tasa de rebote no aparece por defecto en la mayoría de informes estándar. Google hizo esta decisión deliberadamente para enfatizar las métricas de engagement, pero la tasa de rebote sigue siendo accesible.

Paso a paso para añadir tasa de rebote a tus informes:

  1. Accede a Informes en GA4

Desde el panel principal de GA4, navega a «Informes» en el menú lateral izquierdo. Verás los informes predefinidos como Resumen de informes, Adquisición, Interacción, etc.

  1. Crea un informe personalizado o edita uno existente

Haz clic en el icono de lápiz (editar) en cualquier informe, o ve a «Biblioteca» en la parte superior derecha para crear un nuevo informe desde cero. Si eres nuevo, te recomiendo empezar editando el informe de «Páginas y pantallas» en la sección de Interacción.

  1. Añade la dimensión «Título de página» o «Ruta de página»

En el constructor de informes, bajo «Dimensiones», añade «Título de página» (muestra el título HTML) o «Ruta de página» (muestra la URL). Esto te permite ver el rebote desglosado por página individual.

  1. Añade la métrica «Tasa de rebote»

Bajo «Métricas», busca y añade «Tasa de rebote» (Bounce rate). También es recomendable añadir:

  • Sesiones con interacción (para ver el volumen de sesiones comprometidas)
  • Tasa de interacción (el complemento de la tasa de rebote)
  • Tiempo de interacción promedio (para contextualizar la calidad)
  • Conversiones (para ver si páginas con alto rebote aún convierten)
  1. Aplica filtros relevantes

Usa el constructor de filtros para excluir tráfico interno (tus propias visitas y las de tu equipo), tráfico de spam, o para enfocarte en tipos de tráfico específicos (solo orgánico, solo de pago, etc.).

  1. Guarda como informe personalizado

Una vez configurado, guarda el informe con un nombre descriptivo como «Análisis de Rebote por Página» o «Performance de Contenido – Rebote». Esto te permitirá acceder rápidamente en el futuro.

Configuración de alertas automáticas:

GA4 permite crear audiencias y alertas personalizadas. Puedes configurar una alerta que te notifique cuando la tasa de rebote de páginas clave supere un umbral específico (por ejemplo, si tus landing pages de SEM superan el 75% de rebote durante 3 días consecutivos).

Segmentación: analizar el rebote por fuente de tráfico (orgánico vs. social) y por dispositivo

La segmentación es donde el análisis superficial se convierte en insights accionables. Un promedio global de tasa de rebote del 55% dice poco; descomponer ese 55% por segmentos relevantes revela dónde están realmente los problemas.

Segmentación por fuente de tráfico:

Tráfico orgánico (Google, Bing)

Generalmente tiene tasas de rebote moderadas-bajas (35-55%) porque los usuarios buscaron activamente algo específico y tu contenido apareció como respuesta relevante. Si tu tráfico orgánico tiene rebote superior al 65%, investiga:

  • ¿Estás posicionado para las keywords correctas o para términos demasiado generales?
  • ¿Tus meta-títulos y descripciones son engañosas o clickbait?
  • ¿Tu contenido realmente responde la query de búsqueda?

Tráfico de pago (Google Ads, Facebook Ads)

Debería tener tasas de rebote similares o inferiores al orgánico (30-50%) porque estás pagando específicamente para atraer usuarios cualificados. Rebotes superiores al 60% en campañas de pago indican dinero desperdiciado.

Tráfico de redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter, LinkedIn)

Típicamente tiene las tasas de rebote más altas (60-85%) porque los usuarios están en modo «exploración casual», no en modo «búsqueda intencional». Esto no es necesariamente malo; el objetivo en redes sociales es frecuentemente awareness, no conversión inmediata.

Tráfico directo

Usuarios que escriben tu URL directamente o tienen tu sitio guardado en favoritos. Generalmente muy baja tasa de rebote (25-40%) porque son visitantes recurrentes o muy familiarizados con tu marca.

Tráfico de referral (enlaces desde otros sitios)

Varía enormemente según la calidad del sitio que refiere. Colaboraciones estratégicas con sitios relevantes generan tráfico de alta calidad (rebote 30-50%), mientras enlaces desde directorios genéricos o sitios irrelevantes generan rebotes masivos (70-90%).

Email marketing

Debería tener excelentes tasas de rebote (20-40%) porque tu lista de email son personas que explícitamente se interesaron en tu contenido. Si tu email marketing genera rebotes altos, revisa:

  • ¿Estás segmentando adecuadamente tu lista?
  • ¿El contenido del email coincide con la página de destino?
  • ¿Tu lista necesita limpieza de suscriptores inactivos?

Segmentación por dispositivo:

Desktop vs. Mobile

Históricamente, móvil tenía tasas de rebote significativamente más altas (hasta 15-20 puntos porcentuales) debido a pantallas pequeñas, conexiones lentas y diseños no responsive. Con la mejora de tecnología móvil y diseño web, esta brecha se ha reducido.

Si tu móvil aún tiene rebote sustancialmente superior a desktop:

  • Prueba tu sitio en varios dispositivos reales (no solo en emuladores)
  • Verifica que botones y enlaces sean suficientemente grandes (mínimo 44x44px)
  • Asegura que no haya elementos que requieran hover (que no existe en móvil)
  • Comprueba que formularios sean usables con teclados virtuales

Tablet

Generalmente comportamiento intermedio entre móvil y desktop. Si tablet tiene rebote anormalmente alto mientras móvil y desktop no, sugiere problemas específicos de diseño responsive en ese rango de pantalla.

Cómo realizar esta segmentación en GA4:

  1. Crea segmentos de comparación: En cualquier informe, usa la función «Añadir comparación» para crear segmentos como «Tráfico orgánico» vs. «Tráfico de pago»
  2. Utiliza la sección «Adquisición de usuarios»: En Informes > Adquisición > Adquisición de usuarios, verás automáticamente el desglose por canal predeterminado con métricas de rebote incluidas si las añadiste
  3. Explora con Exploraciones: Para análisis más profundos, usa «Exploraciones» en el menú lateral. Crea una exploración de «Forma libre» con:
    • Filas: Fuente/medio o categoría de dispositivo
    • Columnas: Tasa de rebote, sesiones, conversiones
    • Filtros: Rangos de fecha, segmentos de audiencia específicos

Esta segmentación te permite identificar exactamente dónde invertir tus esfuerzos de optimización en lugar de aplicar mejoras genéricas que quizá no resuelven el problema real.

Diccionario rápido: glosario de métricas de interacción

Para facilitar tu dominio completo de GA4 y las métricas relacionadas con el engagement, aquí está tu guía de referencia rápida de los términos más importantes:

Tasa de rebote (Bounce Rate)

Porcentaje de sesiones que no se consideraron sesiones con interacción. En GA4, una sesión rebota cuando dura menos de 10 segundos, no genera eventos de conversión y solo visualiza una página.

Tasa de interacción / Engagement Rate

Porcentaje de sesiones con interacción. Es el complemento matemático de la tasa de rebote (Tasa de interacción + Tasa de rebote = 100%). Una sesión con interacción cumple al menos uno de estos criterios: dura más de 10 segundos, genera 1+ eventos de conversión, o incluye 2+ vistas de página.

Sesiones con interacción (Engaged Sessions)

Número absoluto de sesiones que cumplieron los criterios de interacción. Esta es una métrica más útil que simplemente la tasa de rebote porque te da volumen real.

Tiempo de interacción promedio (Average Engagement Time)

Tiempo promedio que los usuarios pasan activamente interactuando con tu sitio. GA4 solo cuenta el tiempo cuando la pestaña del navegador está en primer plano y el usuario está activo. Mucho más preciso que el antiguo «tiempo en página» de UA que se basaba en estimaciones.

Duración promedio de sesión (Average Session Duration)

Tiempo total promedio que dura una sesión, incluido tiempo inactivo. Difiere del tiempo de interacción promedio porque no requiere actividad continua.

Páginas vistas (Views)

Número total de veces que se cargó una página, incluyendo recargas. Un usuario que recarga la página 3 veces genera 3 páginas vistas.

Páginas únicas vistas (Unique Pageviews)

Número de sesiones durante las cuales se visualizó una página al menos una vez. Elimina las recargas repetidas de la misma página en la misma sesión.

Páginas por sesión (Pages per Session)

Promedio de páginas vistas por sesión. Indicador de profundidad de navegación. E-commerce típicamente busca 4-6 páginas/sesión; blogs pueden estar satisfechos con 1,5-2,5 si el tiempo de interacción es alto.

Usuarios (Users)

Número de personas únicas que visitaron tu sitio, identificadas por cookies y otros métodos. Un usuario puede generar múltiples sesiones.

Usuarios nuevos vs. recurrentes (New vs. Returning Users)

Usuarios nuevos: Primera vez que visitan tu sitio (o primera vez desde que borraron cookies). Generalmente tienen tasas de rebote más altas porque aún están evaluando tu marca.

Usuarios recurrentes: Han visitado anteriormente. Típicamente menor rebote, más páginas por sesión, mayor tasa de conversión.

Tasa de salida (Exit Rate)

Porcentaje de veces que una página específica fue la última de una sesión. Difiere del rebote: el rebote es cuando es la única página; la salida es cuando es la última de varias.

Tasa de conversión (Conversion Rate)

Porcentaje de sesiones que completaron un objetivo definido (compra, registro, descarga, etc.). El KPI último: puedes tener rebote alto pero si tu tasa de conversión es excelente, tu sitio está cumpliendo su propósito.

CTA / Call to Action

Elemento de diseño (botón, enlace, banner) que invita al usuario a realizar una acción específica. CTAs efectivos reducen el rebote guiando al usuario hacia el siguiente paso.

Core Web Vitals

Conjunto de métricas de rendimiento que Google utiliza como factor de posicionamiento:

  • LCP (Largest Contentful Paint): Velocidad de carga del elemento principal
  • CLS (Cumulative Layout Shift): Estabilidad visual durante la carga
  • INP (Interaction to Next Paint): Responsividad a interacciones del usuario

Scroll Depth / Profundidad de desplazamiento

Porcentaje de la página que el usuario visualizó desplazándose. Puedes configurar eventos personalizados en GA4 para rastrear cuando usuarios alcanzan 25%, 50%, 75% y 100% de scroll.

Eventos (Events)

Interacciones específicas que rastrean en GA4: clics en botones, reproducciones de vídeo, descargas de archivos, envíos de formularios, etc. Los eventos personalizados te permiten medir engagement más allá de simples vistas de página.

Microconversiones

Acciones valiosas que no son tu conversión final pero indican progreso hacia ella: suscripción a newsletter, descarga de catálogo, visualización de vídeo de producto, adición al carrito. Rastrear microconversiones te ayuda a entender el journey completo.

Calculadora de impacto: ¿cuánto dinero pierdes por cada punto de rebote en tu embudo?

Finalmente, traduzcamos todo este conocimiento en impacto financiero real. Aquí tienes una metodología para calcular el costo de oportunidad de tu tasa de rebote actual:

Fórmula de cálculo de pérdida por rebote:

Considera una tienda online con estas métricas mensuales:

  • Tráfico total: 50.000 visitantes
  • Tasa de rebote actual: 65%
  • Tasa de conversión (visitantes no rebotados): 3,5%
  • Valor promedio de pedido: 75 euros

Paso 1: Calcula visitantes que no rebotan

50.000 visitantes × (100% – 65%) = 17.500 visitantes comprometidos

Paso 2: Calcula conversiones actuales

17.500 visitantes comprometidos × 3,5% tasa de conversión = 612,5 conversiones

Paso 3: Calcula ingresos actuales

612,5 conversiones × 75 euros = 45.937,50 euros mensuales

Paso 4: Calcula el escenario mejorado (reducción de 10 puntos en rebote)

Si reduces el rebote del 65% al 55%:

  • 50.000 × (100% – 55%) = 22.500 visitantes comprometidos
  • 22.500 × 3,5% = 787,5 conversiones
  • 787,5 × 75 euros = 59.062,50 euros

Impacto financiero de reducir 10 puntos de rebote: 13.125 euros mensuales adicionales (157.500 euros anuales).

Cada punto porcentual de reducción en rebote representa aproximadamente 1.312,50 euros mensuales en este ejemplo.

Consideraciones importantes:

Esta fórmula asume que la tasa de conversión de visitantes comprometidos se mantiene constante, lo cual es conservador. En realidad, las optimizaciones que reducen el rebote (mejor UX, contenido más relevante, páginas más rápidas) típicamente también mejoran la tasa de conversión, amplificando el impacto.

Aplicación práctica:

Usa esta metodología con tus propios datos para justificar inversiones en optimización. Si calculas que reducir tu rebote generaría 10.000 euros mensuales adicionales, invertir 3.000-5.000 euros en rediseño, optimización de velocidad o mejora de contenido tiene un ROI obvio y casi inmediato.

Calcula también el costo de adquisición desperdiciado:

Si estás gastando en Google Ads y tu tasa de rebote en esas landing pages es del 70%, significa que el 70% de tu presupuesto publicitario se está evaporando sin oportunidad alguna de conversión.

Con un presupuesto mensual de SEM de 5.000 euros y rebote del 70%, estás perdiendo 3.500 euros mensuales en tráfico que nunca tuvo oportunidad de convertir. Reducir ese rebote al 50% te ahorraría 1.000 euros mensuales que ahora tendrían al menos posibilidad de generar ROI.

La tasa de rebote como herramienta estratégica, no como métrica de vanidad

Hemos recorrido un viaje completo desde comprender qué es realmente la tasa de rebote hasta aplicar estrategias avanzadas para optimizarla y medir su impacto financiero. Es momento de consolidar las lecciones clave.

La tasa de rebote no es intrínsecamente buena o mala; es un indicador que debes interpretar en contexto. Un blog educativo con 65% de rebote pero 4 minutos de tiempo de interacción promedio está funcionando perfectamente. Una landing page de producto con 65% de rebote y 30 segundos de permanencia tiene un problema crítico.

El cambio de Universal Analytics a GA4 representa una evolución filosófica hacia métricas más centradas en el engagement real. La sesión con interacción (más de 10 segundos, evento de conversión o 2+ páginas) es un estándar mucho más sensato que simplemente contar páginas vistas.

Las causas de rebote alto son generalmente diagnosticables y solucionables: velocidad de carga, discordancia entre promesa y realidad, UX deficiente, ausencia de CTAs claros, o targeting incorrecto. Cada una tiene estrategias específicas de optimización con resultados medibles.

La segmentación transforma datos genéricos en insights accionables. Una tasa de rebote global del 60% es un número; descubrir que tu tráfico móvil tiene 75% mientras desktop tiene 40% te dice exactamente dónde invertir esfuerzos.

El impacto financiero de optimizar el rebote es sustancial y cuantificable. No es una métrica de vanidad; es dinero real que se gana o se pierde cada día según cuán efectivamente retienes y comprometes a tus visitantes.

Ahora tienes el conocimiento y las herramientas para convertir la tasa de rebote en un activo estratégico que informa decisiones de diseño, contenido, marketing y tecnología. Empieza por auditar tus páginas de mayor tráfico, identifica las que tienen rebote problemático, diagnostica las causas específicas y aplica las estrategias que hemos explorado.

La diferencia entre un sitio web mediocre y uno excepcional frecuentemente no está en el diseño más llamativo o el presupuesto publicitario más grande, sino en la obsesión por comprender y optimizar cómo los usuarios reales interactúan con cada elemento de tu presencia digital. La tasa de rebote es una ventana privilegiada hacia esa comprensión.

Tu siguiente paso: Abre Google Analytics 4 ahora mismo, crea ese informe personalizado de tasa de rebote por página, identifica tus tres páginas más problemáticas y comprométete a optimizar al menos una esta semana. Mide el impacto. Itera. Mejora continuamente.

El usuario que encontró este artículo, lo leyó hasta aquí y ahora implementará estos conocimientos… ese usuario no será un rebote. Será una conversión. Y esa es precisamente la diferencia que genera resultados extraordinarios en marketing digital.

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